6.07.2006

Diseño y ecología___ Ecología y sociedad de consumo

La cultura de lo Desechable versus la Reutilización



No me gusta mucho comentar siempre lo miserables que somos los seres humanos, con respecto a la cantidad de recursos que usamos para crear nuestros utensilios y casi todo lo que hemos creado, obviamente que sólo hasta donde la función les compete, pero la palabra ecología me provoca muchas cosas ¿Qué es esto? Es, por ejemplo, los inventos tecnológicos que se han hecho para reciclar los materiales.

Con mi afán romántico a veces me encuentro aproblemada por mi posición como futura profesional ¿que es lo que estamos haciendo de bueno para el medio ambiente? Porque ya claramente lo hemos estado haciendo para nuestro propio beneficio, para que no nos mojemos ni ensuciemos ni engrasemos, etcétera, todo para pasar lo más invictos posibles del contacto con agentes externos a nosotros. Pareciera con este comentario que la culpa fuese de los químicos y los escrupulosos pero sabemos también que no es así, es todos, y por ahora de nosotros los diseñadores que seguimos “fomentando el vicio” con este culto grecorromano a la pulcritud.

Los diseñadores románticos tenemos un conflicto interno con la producción y la materialidad, hoy en día hemos asumido roles muy competitivos olvidando conceptos eco-tecnológicos favorables que he mencionado en otros ensayos, como la biodegradabilidad y el reciclaje, haciendo nuestros productos de plástico y resinas, aunque por muy buenos resultados den, hace más de cuatro décadas están generando problemas medioambientales. A esto pregunto ¿estamos aún en la era de lo desechable? Yo creo que no, si no, no tendrían caso los sistemas Walking Air de una determinada marca de zapatos que promueven el concepto del caminar, bastante ecológico por lo demás, con materiales resistentes, perdurables y naturales; así como tampoco habrían cada vez más ciclo vías por la ciudad (léase”deje el auto”). Bien hasta aquí.
En contraparte, en un libro vi una bandeja para la colación, era de papel prensado, lucía como corcho u hojas de tabaco maduro; sus cualidades saltaban a la vista: compacta, resistente y reciclable pero fueron olvidadas rápidamente. No se cuanto era su costo de producción, pero no puedo entender que ese tipo de respuestas sean rechazadas para el medio comercial, he tratado de informarme a través del lenguaje económico y tampoco logra conformarme si quiera. Sólo me responde ”no se vende, cuesta que salga” y en realidad es que tampoco los inversionistas que se suponen están mejor preparados y se jactan de ser más tolerantes que el resto de los mortales, simplemente no se atreven a invertir, apostar ni pensar en el futuro más lejano. Otro caso fue en la categoría de profesionales de Zona Diseño 2004, había una propuesta de cucharas de cartón a base de medios cortes y dobleces, desechable y biodegradable(a corto plazo) pero no le alcanzó ni para mención honrosa, claro, no era de acero supermetacromado, ni tenía que ver con los cerros de Valparaíso… cero opción pero como era de profesional y los envases tenían buena gráfica fue expuesto.
En fin, así se quedan rezagados miles de proyectos con futuro y bajísimo impacto ambiental a causa de los materiales poco nobles, exceptuando al acrílico, que sigue siendo top, incluso para mí. Porque sigue habiendo tan poca información de la ecología ambientalista que los que tratamos de promoverla quedamos como hippies o satíricamente llamados Capitán Planeta y de hecho tampoco me gusta no lavar la ropa porque contamina las aguas y todos eso, si no que donde y mientras se pueda, ser consecuente con la naturaleza y atreviéndose con el papel y las fibras. Trato de proponer conciencia medioambiental, mas también estoy conciente de donde estoy. Me refiero al comprar y botar, y vuelvo a preguntar ¿estamos realmente en la era de lo desechable?
Ya no sentimos el deseo como algo viceral, si no más bien como algo impulsivo y pasajero, de moda y sin relevancia. El desear es sentirse atraído por algo más que las características físicas, es percatarse de algo que nos toca la piel y el alma.
Con esta definición propongo diseñar calidad e identidad desde lo material para que este sea reflejo de nosotros y no sólo la moda. No me refiero al estilo ecléctico o algo por el estilo, me refiero a hacerse cargo de los deseos, de la consecuencia de éstos: las tendencias y su estética.

2 comentarios:

Fanaticamente dijo...

oye paloma yo quiero añadirte a mi blogspot pero no se como...
Yo creo que la unica manera de que podamos salvar este planeta es vivir de nuevo en nuestra naturaleza, como lo hacen los elefantes que son increiblemente inteligentes: Se ayudan entre ellos, vigilan los cabros chicos de los otros, hablan en una frecuencia tan baja que se escuchan a kilometros de distancia y hasta tienen ritos funerarios.Acaso un elefante contamina? no, puramente hace su caquita que es completamente vegetal y la tierra se encarga del resto. O sea, ellos si que saben vivir!

Anónimo dijo...

You are deep cousin! Great words and reflections, try to follow as many of them as possible!

Un beso,
Morín